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Fecha |
Lugar |
Partido |
| 22/11 | Bs.As | River vs. Vasco da Gama |
| 29/11 | Río | Vasco da Gama vs. River |
Semi Final
Vasco da Gama 1 Vs River Plate 0: (Comentarios de La Nacion)
River fue eliminado entre el descontrol y la impotenciaEn Río de Janeiro, cayó por 1 a 0 ante Vasco da Gama, que definirá con Palmeiras; Coudet y Trotta, expulsados
El diluvio actuó como telón para despedir a River de la Copa Mercosur. Y como todo adiós fue triste y silencioso. Con caras largas y cargadas de preocupación el equipo de Américo Gallego se marchó del estadio San Januario sabiendo que el 2000 bien pudo terminar anoche, pues la conquista del Apertura (está a cinco puntos de Boca, el líder) aparece como un sueño complicado de lograr.
Hundido en su propia incapacidad para revertir la derrota por 4 a 1 sufrida en el Monumental hace nueve días, River cayó por 1 a 0 con Vasco da Gama, que se medirá el miércoles próximo con Palmeiras en la primera final del torneo.
Aquel 4 a 1 en Núñez desencadenó la postura de cada equipo. Vasco se defendió con ocho hombres cerca de su área y apostó al contraataque conducido por el buen manejo de Juninho Pernambucano; mientras que River tuvo la iniciativa por buscar la victoria, pero falló en los últimos metros.
La fortísima lluvia, que no cesó ni un instante, no perjudicó el traslado del balón. River perdió porque ninguno de sus delanteros desequilibró en el primer tiempo y porque en el segundo, el descontrol y la impotencia le jugaron en contra. Pablo Aimar fue intermitente; Ariel Ortega entró poco en juego y falló cada vez que envió un centro; Saviola fue absorbido por los defensores y fueron contadas las veces que se juntó con sus compañeros, y Juan Pablo Angel, pese a ser el más ordenado, no tuvo precisión ni profundidad para convertir.
Si en aquel buen comienzo que tuvo River, Saviola hubiese convertido en gol la habilitación de Angel, el partido hubiese sido diferente, pues Vasco da Gama hubiese salido a atacar y River hubiera tenido más espacios para atacar. Pero Saviola falló y nada de eso ocurrió.
Ante la ineficacia de los visitantes, el equipo brasileño se sintió a gusto cerca de su área jugando al contraataque y así creó tres situaciones de riesgo en corto tiempo vía Euler (con un remate en el palo) y Romario.
Por abajo o por arriba River no encontró el rumbo. Uno de los tantos irregulares de centros de Ortega fue interrumpido por la mano de un defensor brasileño que el árbitro uruguayo Jorge Larrionda no sancionó con penal.
El lamento de River por esta acción se extendió apenas salió del vestuario para encarar el segundo tiempo, pues al minuto Juninho Paulista puso en ventaja a Vasco da Gama con un remate desde el borde del área grande.
El festejo brasileño desató el descontrol de los jugadores de River (fueron expulsados Eduardo Coudet y Juninho Paulista por agredirse), que sintieron esa conquista como el pasaje directo a una eliminación irreversible y al final de un año que está destinado a cerrarse entre festejo y festejo de su eterno rival, Boca.
Ante esta realidad, que se sumó a la impotencia futbolística para revertir la situación, los jugadores visitantes recurrieron en más de una oportunidad a las infracciones malintencionadas para detener a los brasileños, como la de Roberto Trotta a Euler, que terminó con expulsión del capitán argentino.
Frente a este complicado panorama, los jugadores de Vasco se preocuparon más por cuidar el físico que por aumentar la ventaja, mientras River seguía luchando contra su propia inoperancia pese al ingreso de intrascendente Martín Cardetti.
Llegó el final y con él, se hizo realidad un nuevo fracaso de River
River Plate 1 Vs Vasco da Gama 4: (Comentarios de La Nacion)
Vasco no tuvo piedad ante un River ineficaz y caóticoEn el Monumental, los brasileños golearon por 4 a 1 al equipo de Gallego, que quedó al borde de la eliminación
Devenida en objetivo principal para River en un final de temporada que le fue retaceando otras metas, la Copa Mercosur amenaza con provocarle el último trago amargo del año al equipo de Núñez. Imposible no considerar esa perspectiva después del inesperado 4 a 1 que Vasco da Gama le asestó anoche en el Monumental, en la primera semifinal. Es que, si bien no se pueden ignorar los recursos potenciales de River, la empresa que afrontará la semana próxima en el Sao Januario, en Río de Janeiro, no podría presentarse ahora más complicada. Más que nada, porque descorazona a cualquier equipo irse con una goleada en contra después de noventa minutos que desnudaron tanta voluntad y empuje como desequilibrio.
La ventaja de dos goles que los brasileños consiguieron en ese primer tiempo a corazón abierto -producto de la propuesta de los locales- fue insólita si se considera que el conjunto de Américo Gallego dispuso de alrededor de una docena de situaciones de gol. Oportunidades no concretadas, en proporciones parecidas, por ineficacia propia y por una noche formidable del arquero Helton.
River mostró en ese lapso algunas señales elogiables y otras, negativas, que recibieron un castigo exagerado. Entre las primeras, la vocación de llevarse por delante a Vasco, algo que logró en muchos pasajes. Y en el otro rubro, en parte consecuencia de lo anterior, una retaguardia descuidada. Yes demasiado riesgoso mostrar semejante desequilibrio -ya había aparecido ante Flamengo, hace dos semanas- si enfrente hay brasileños.
Vasco, que salió claramente a esperar, con cuatro en el fondo, tres volantes de contención y un único hombre -Romario- sin compromisos defensivos, hizo uso de esas ventajas sin ninguna restricción. Golpeó sin miramientos cuando tuvo la oportunidad, y tuvo, también hay que decirlo, algo de suerte. Romario anotó casi en su primer contacto con el balón -en la jugada hubo un taco de Clebson, un buen elemento- y después fue Junior Bahiano el que aprovechó en el área un rebote tras un intento de Juninho Pernambucano que dio en el palo.
Mientras, River buscaba por todos los medios y desperdiciaba oportunidades de todo tipo. Intentó con el desequilibrio de Ortega por la derecha, el de Aimar por el otro extremo y un Saviola que inquietó;no contó, esta vez, con Angel, el único notoriamente apagado entre los Cuatro Fantásticos. El menú de ocasiones dilapidadas incluyó un remate en el travesaño de Trotta y varios mano a mano ahogados por el casi inexpugnable arquero. Pudo haber sido un 6-3, sin exagerar, y fue un 0-2. Tan atrapante como injusto.
Para mal de los Millonarios, poco cambió en la segunda etapa. Y lo que lo hizo fue para peor: más ansiedad, más impotencia y más nervios, que terminaron por dibujar una imagen de equipo caótico. Tanto que hasta el entorno se volvió extraño; los hinchas canalizaron su resignación en mofas a Bonano, desde que el arquero se hizo el tercer gol, en contra. El cuarto tanto, de Pedrinho, y el descuento de Saviola poco agregaron a la escena.
Más allá de aquella sorna, la gente, parte de la cual en algún momento agitó el recuerdo de Ramón Díaz, despidió con aplausos mayoritarios al equipo. Reconoció la entrega por encima de las fallas y de un resultado que manchará la estadística de River: el equipo de Núñez no sufría una goleada en el Monumental desde el 23 de septiembre del año último, cuando Cruzeiro lo venció por 3 a 0, también por la Mercosur. Y no recibía cuatro goles en el mismo escenario desde el 98: un 4-0 de Lanús (17 de febrero, por el Clausura) y un 4-3 de San Lorenzo (30 de agosto, en el Apertura). Demasiados datos adversos para afrontar un desquite a todo o nada.
Fecha |
Lugar |
Partido |
| 31/10 | Río | Flamengo vs. River |
| 8/11 | Bs.As | River vs. Flamengo |
Cuartos de Final
River Plate 4 Vs Flamengo 3: (Comentarios de La Nacion)River es semifinalista tras un festival de emociones
No es ninguna novedad que las alegrías pasaron a tener un costo altísimo para River en los últimos tiempos. Y anoche hubo una nueva comprobación con su infartante clasificación para las semifinales de la Copa Mercosur, tras vencer a Flamengo por 4 a 3. El único representante argentino que queda en la competencia se medirá con Vasco da Gama.
Y este avance de River tuvo mucho de lo que le viene ocurriendo desde hace varios partidos: goza, sufre, se cae, se levanta, da pelea, se desarma... De ese frenesí salió un triunfo que, a los 40 minutos del segundo tiempo, era derrota por 3 a 2 y la inminencia de la definición por penales, ya que quedaba neutralizado su éxito por 2 a 1 en el Maracaná. Pero surgió la puntualidad goleadora de Cardetti y una excelsa definición de Ortega para instalar el éxtasis entre la escasa concurrencia que hubo en el Monumental.
Quedó claro en el primer tiempo que la tranquilidad de River, a partir de la ventaja conseguida en Brasil, era algo relativo. Porque Flamengo estuvo lejos de ser un obstáculo sencillo. River no pudo sentirse suelto y confiado, porque su rival controló la pelota y armó ataques punzantes.
El equipo de Gallego no especuló con la diferencia que trajo desde Río de Janeiro. Pero confundió tener la iniciativa con un traslado apurado y avances muy verticales. Obligado a ser ofensivo, el conjunto carioca armó un tándem más que interesante, con la impecable conducción de Petkovic y las relampagueantes apariciones en el ataque de Edilson y Adriano. Y este plan se vio beneficiado con los espacios que los locales dejaron entre sus líneas y una defensa que siempre parecía expuesta a cruces o salvadas providenciales.
River se repitió con la búsqueda de Ortega, sometido a su habitual desgaste de enganches, frenos y centros que no tenían un destinatario seguro.
Flamengo era más sencillo y resolutivo, con sus toques y combinaciones que iban eliminando marcadores. Bonano tuvo que tapar ante Rocha, mientras Petkovic y Edilson también estuvieron muy cerca de desnivelar. Los brasileños dejaban constancia de que tenían con qué amargar a River, que sufría lo indecible en su última línea. Lo de los locales era menos armónico e incisivo; dependían más de la inspiración invidividual y de que el vértigo que les imprimían a sus movimientos no conspirara contra la precisión. Este River que caminaba por la cornisa se sintió más cerca del abismo cuando a los 40 segundos del período final, Edilson tomó un rebote y definió pese al manotazo de Bonano. River se sintió obligado a jugarse a cara o cruz. Y lo hizo como es costumbre en estos casos: con empuje, garra, fervor. Con la actitud de llevarse por delante al rival. Y sacó frutos bastante rápido, cuando Saviola arremetió tras un cabezazo impreciso de un brasileño.
El partido, que de por sí era franco, se transformó en un cóctel de emociones. Con ambiciones y errores de ambos. River se envalentonó y Flamengo lo encontró muy descompensado en un contraataque que manejó con maestría y convirtió Juan (1-2). Hubo dos tiros libres magistrales de Aimar (2-2) y Petkovic (3-2). ¿Otra vez la angustia y desolación para River? En un equipo herido, Cardetti y Ortega cambiaron el final por desahogo y festejo. River se aferra a la Mercosur, en medio de su inconstancia y un sufrimiento mayúsculo
Flamengo 1 Vs River Plate 2: (Comentarios de La Nacion)
La confianza de River creció con otro éxito en el Maracaná
Como en la primera rueda
del torneo, el conjunto de Gallego volvió a derrotar a Flamengo por 2 a 1, en Río
Estaba en la antesala de abandonar el ojo de la tormenta y parecía que iba a dejar pasar la ocasión. Pero River reaccionó y en los últimos minutos se inyectó una dosis de confianza para comenzar a olvidar el deambular futbolístico que lo tenía preso en las últimas semanas. La Copa Mercosur es la prioridad para Américo Gallego y anoche su equipo dio un paso bien firme al derrotar por 2 a 1 a Flamengo en el partido de ida por los cuartos de final. El mismo marcador que había conseguido en la etapa preliminar del torneo, por el Grupo A. Como para justificar que el legendario estadio Maracaná lo motiva, le sienta muy bien.
Los visitantes repitieron la fórmula que buenos dividendos ya les había arrojado en el cruce por la primera rueda. Aquella vez había ganado con una sólida estructura defensiva -incluso, anoche, Eduardo Berizzo en numerosos pasajes se ubicó entre los centrales-, el cuidado de la tenencia del balón en la línea de los volantes y la organización de esporádicos y veloces contraataques.
Flamengo, bien respetuoso, optó por un sistema similar. Entonces, la primera etapa resultó aburrida. Con muchas atenciones y poco atrevimiento.
Extrañó que los locales conducidos por Mario Lobo Zagallo no asumiesen una actitud más agresiva. Más decidida. Con una marcada voluntad de presionar y arrollar al adversario. Sus temores se tradujeron en escasas visitas al área millonaria. Tan solo un cabezazo de Adriano -la sensación del momento del fútbol brasileño- que desvió Roberto Bonano, y otro cabezazo, en este caso apenas desviado del defensor Juan, que se aprovechó de las dudas en la salida de Bonano y de la desorientación de Berizzo.
Pero al menos algo más pudo inquietar River. Un remate desde lejos de Pablo Aimar -errático en los pases, pero muy solidario en la recuperación-, un cabezazo exigido debajo del arco de Ariel Ortega que se perdió alto y un contrataque de Javier Saviola que adelantó la pelota a último momento y se quedó sin ángulo de tiro frente al arquero Julio César. Con muy poco, los visitantes se las habían ingeniado para generar algunas zozobras más que los brasileños.
Y en el inicio de la parte final se combinó lo mejor de River. La desequilibrante habilidad de Ortega, la justeza de la habilitación de Aimar y la fina definición de Javier Saviola para poner arriba en el marcador a los visitantes. Había sido una sociedad a puro fútbol para conseguir la ventaja millonaria.
Pese al ingreso de Alex y al crecimiento en el protagonismo de Athirson, Flamengo sintió el impacto de la desventaja. Pero no para saltar herido en búsqueda de la recuperación, al contrario, sino que pareció aletargado, sin reacción anímica y con pobres recursos futbolísticos para amenazar con el empate. River estaba en una meseta de tranquilidad y con el contraataque en su favor. Pero de un córner de Dejan Petkovic llegó el cabezazo convincente y goleador de Juan, que les ganó en el salto a Berizzo y a Placente. Además, también, de no dejar pasar una nueva duda de Bonano en el juego áereo.
¿River se había dormido? Como había dejado pasar la ocasión de asegurarse un partido que merecía, entonces optaba por conformarse con el empate desde la seguridad de Roberto Trotta. Pero la victoria llegó cuando menos se la imaginaba.Víctor Zapata sacó un perfecto centro desde la izquierda que Ariel Ortega definió de volea. Ahora sí la victoria para salir del pozo no se podía escapar. La ilusión en la Copa Mercosur está más encendida que nunca. Y River confía en la onda expansiva de este envión.
Fecha |
Lugar |
Partido |
| 1/08 | Bs.As | River vs. Vélez |
| 30/08 | Río | Flamengo vs. River |
| 12/09 | Santiago | Universidad de Chile vs. River |
| 20/09 | Bs.As | Vélez vs. River |
| 26/09 | Bs.As | River vs. Flamengo |
| 24/10 | Bs.As | River vs. Universidad de Chile |
Tabla de Posiciones - Grupo A
| Pos. | Equipo | Ptos. | J | G | E | P | Gf | Gc |
| 1 | River Plate | 14 | 6 | 4 | 2 | 0 | 10 | 5 |
| 2 | Flamengo | 11 | 6 | 3 | 2 | 1 | 10 | 3 |
| 3 | Vélez | 6 | 6 | 1 | 3 | 2 | 7 | 8 |
| 4 | Universidad de Chile | 1 | 6 | 0 | 1 | 5 | 4 | 15 |
Primera Ronda
River Plate 2 Vs Vélez 1: (Comentarios de La Nacion)
Exito histórico de River por el gol de penal de BonanoNo parecía un partido con muchos ingredientes para quedar en la historia, pero una circunstancia lo hará perdurar en el recuerdo. No se trató de un nuevo gol de Chilavert, que sirvió para el empate parcial de Vélez, sino del penal que convirtió Bonano, que le dio la victoria a River por 2 a 1 en el debut en la Copa Mercosur. Con el primer tanto en su carrera, el arquero de River se dio el gusto de batir al guardavalla más goleador en la Argentina. Y parecía que estaba esperando la oportunidad, porque ni bien Sequeira sancionó la falta sobre Angel (buen pase de Hernán Díaz), Bonano salió disparado al banco para buscar autorización. Gallego se la dio y Chilavert buscó poner nervioso a su colega moviéndole la pelota. Tito no le entró bien, pero tuvo la fortuna que el paraguayo eligió el costado opuesto. Tras su flojo rendimiento de hace una semana ante Brasil, Bonano se tomó una pequeña revancha personal y quedó en la historia de River como el primer N° 1 que marca un gol.
Una nueva copa, otro equipo. Esa fue la elección inicial de Gallego, que eligió una formación alternativa para un debut internacional con un partido casero. Vélez también atraviesa un período de reacomodamiento, entre los refuerzos que llegan -anoche debutó Crosa- y la incesante promoción de juveniles.
Con tantos condicionantes, más un torneo que sólo prenderá en las etapas decisivas, River y Vélez armaron un primer tiempo parejo. El conjunto de Gallego le imprimió mayor velocidad a sus ataques, sobre todo cuando intervenía Saviola. Un arranque y frenada de éste dejó a Gancedo en camino hacia el área y con libertad para sacar un derechazo cruzado inalcanzable para la estirada de Chilavert.
Un brusco e innecesario planchazo de Méndez sobre Pereyra mereció la justa expulsión de Sequeira. En cambio, mucho más discutible y dudosa fue la sanción del penal en favor de Vélez, en una supuesta falta de Hernán Díaz sobre Zárate. El impecable zurdazo de Chilavert marcó el empate.
River intensificó la búsqueda en el segundo tiempo. Vélez rearmó la defensa, con la entrada de Dudar por Zárate, pero le costó frenar a su rival lejos de su campo. No sorprendió el éxito de River; sí que llegara por el pie de Bonano.
Flamengo 1 Vs River Plate 2: (Comentarios de La Nacion)
River se aprovechó de las desatenciones de Flamengo
El oportunismo le alcanzó al equipo de Gallego para ganar 2 a 1, en el Maracaná; Sarabia y Cardetti, los tantos
Américo Gallego anticipó que la Copa Mercosur no será su prioridad. Lo obsesiona conseguir el tricampeonato local. Pero la marcha de River por el torneo continental parece dispuesta a entregarle renovadas satisfacciones, ya que anoche consiguió su segunda victoria consecutiva por el Grupo A del certamen. Con el valor agregado de que derrotó a Flamengo por 2 a 1 y por primera vez en su historia se retiró ganador del estadio Maracaná.
El sistema experimental que anoche ensayó Gallego comenzó por cumplir su misión sólo a medias durante la primera etapa. River se presentó como un equipo comprometido con la recuperación de la pelota, y a la vez bastante desatento a las incursiones ofensivas. Pero se retiró vencedor al acertar una jugada tan aislada como confusa: tras el córner de Javier Saviola se generó una sucesión de desaciertos en los intentos por rechazar la pelota, hasta que el paraguayo Pedro Sarabia remató al gol.
El entrenador millonario no paró de vociferar indicaciones para intentar sumarle solidez a su nuevo esquema. No siempre lo logró. Flamengo sostuvo una iniciativa que muchas veces contó con velocidad, pero casi nunca le adosó creatividad. Entonces, sin ideas, los cariocas avanzaron por los arrestos individuales de Adriano y de Edilson, sus delanteros, pero habitualmente entre el desorden y la ansiedad por llegar a la definición, los propios brasileños le facilitaron los despejes pocos ortodoxos a la última línea del conjunto de Núñez.
Claro que igualmente Flamengo no mereció caer es ese primer tiempo. El travesaño le negó el tanto a Edilson y una buena maniobra de Petkovic terminó con un disparo que se perdió apenas afuera del arco de Roberto Bonano. Más allá de sus confusiones colectivas y conceptuales, Flamengo nunca dejó de presionar y de obligar a River. Por eso Claudio Husain y Guillermo Pereyra estuvieron obligados a un exigente despliegue, que también los empujó a jugar al límite mismo de las brusquedades.
Idénticas posturas se mantuvieron en el comienzo de la etapa final. Es decir que River mantuvo su ordenada fortaleza defensiva, y Flamengo insistió con el ataque confuso. Pero, al menos, los brasileños ahora entendieron que debían sumarle criterio a su avance, e intentando desbordar la última línea millonaria por los costados, comenzaron a crear zozobras. Hasta que el yugoslavo Petkovic rescató un despeje corto, en el borde del área grande, y remató con ajustada sutileza para hacer esteril el vuelo de Bonano.
Y Flamengo fue por más, lógicamente. Pero se confundió en el vértigo de sus obligaciones. Entonces, pagó muy caro sus distracciones. Mal ubicado, desatento en las marcas, le facilitó un contrataque decisivo a River: Gancedo habilitó con precisión a Martín Cardetti y el Chapulín corrió hasta el gol. Husain y Pereyra se debieron esforzar aún más para sostener a River. Igualmente, la desesperada y ciega ofensiva de Flamengo bien se hubiese merecido el empate. Bonano tapó un mano a mano ante Juan, y después Trotta salvó en la línea un disparo de Reinaldo. Orden y oportunismo condujeron a River hasta un premio exagerado.
Universidad de Chile 2 Vs River Plate 3: (Comentarios de La Nacion)
River prolongó en Santiago su racha de goles y victorias
Por el Grupo A, el equipo de Gallego venció a Universidad de Chile por 3 a 2; Cardetti, Gancedo y Paz, los tantos
SANTIAGO, Chile.- Aimar, Saviola, Angel y Ortega son los goles, los lujos y la sensación del River que marcha puntero en el Apertura. Cardetti, Zapata, Ledesma y Gancedo consiguen triunfos y extienden la eficacia millonaria. Es que el equipo alternativo que anoche dispuso Américo Gallego derrotó en esta ciudad a Universidad de Chile por 3 a 2, por el Grupo A de la Copa Mercosur, y quedó a un paso de la clasificación tras lograr la tercera victoria en igual número de partidos.
River tuvo un auspicioso arranque en la primera etapa. La soltura y una evidente predisposición de los habituales suplentes por mostrarse ante su técnico, hicieron del conjunto de Núñez un equipo profundo, con decisión y buen caudal de juego. La sociedad creativa entre Ledesma y Gancedo, más la peligrosidad de Castillo y Cardetti, significaban sobradas razones para agitar las dudas chilenas.
Martín Cardetti aprovechó una grosera desinteligencia de Ronald Fuentes en la salida de los locales para abrir el marcador. River parecía encaminarse hacia una victoria tranquila. Otro triunfo sin dificultades. Pero se replegó sin sentido, abandonó la ambición y quedó al descubierto una defensa frágil. Con zagueros centrales muy poco confiables, fundamentalmente José María Paz en su vuelta a la titularidad en River tras su paso por Unión.
Una falta en el área de Gancedo sobre Leo Rodríguez le permitió a Universidad llegar a la igualdad que consiguió, de penal, el propio volante argentino. Los chilenos se habían apartado de sus recaudos y desnudaban lo peor de River.
Aun así, el conjunto de Gallego volvió a ponerse en ventaja cuando Leonel Gancedo empujó al gol un cabezazo defectuoso de Castillo que Fuentes había despejado parcialmente sobre la línea. Pero ni de este modo mantuvo River el equilibrio. Volvió a descuidarse en el fondo y Diego Rivarola cabeceó sin marcas para vencer al debutante Sala. Era un partido sencillo que River se empecinaba en complicar.
La claridad de los chilenos se derrumbó cuando José María Paz, en el segundo tiempo, cabeceó al gol una mala salida de Sergio Vargas. Sólo con recuperar el orden e imponer el oficio de sus jugadores, River selló la victoria. Otra más.
Vélez 1 Vs River Plate 1: (Comentarios de La Nacion)
El empate les dejó sabores diferentes a River y a VélezEn Liniers, igualaron 1 a 1; Eduardo Coudet abrió el marcador y José Luis Chilavert lo selló con un tiro libre
River, confundido y desdibujado. Desinteresado. Vélez, urgido, acelerado... e inoperante. En definitiva, un empate 1 a 1 por el Grupo A de la Copa Mercosur con sensaciones bien distintas: para los visitantes, otro puntito burocrático que afirmó su liderazgo en la zona; para el equipo donde debutó como DT Oscar Tabárez, una igualdad que lo invita a comenzar a olvidarse de su continuidad en el torneo.
La obligación era de Vélez, necesitado de la victoria sí o sí para conservar sus ilusiones. Por eso los locales asumieron el protagonismo, se adueñaron del manejo de la pelota y crearon varias situaciones de riesgo en la primera etapa. Pero fallaron en la definición y por eso no pudieron sacar ventajas. ¿River? Las sorpresivas proyecciones de Coudet... y nada más. El equipo alternativo millonario -el único titular fue Bonano- evidenció una clara falta de compromiso con el partido, sabedor de que no era el que debía correr los riesgos.
Siempre con Müller como jugador más incisivo, un cabezazo de Morigi se perdió cerca. A un remate de Darío Husain le faltó explosión para transformarse en gol. Y hubo un tanto bien anulado por el juez Elizondo a Eduardo Domínguez, que estaba adelantado. El desconcierto de River le ofreció a Vélez demasiadas facilidades. Los visitantes se prestaron a un sufrimiento innecesario, y el equipo de Liniers dejó pasar propicias ocasiones.
No mejoró River en la parte final y Vélez mantuvo sus problemas para definir. Una buena habilitación de Hernán Díaz que Federico Domínguez no logró rechar dejó a Eduardo Coudet cara a cara con el gol. Y fusiló a Chilavert. Sin dudas injusta resultaba esa victoria parcial para los visitantes, que jugaban decididamente mal.
Entonces, como tantas veces, apareció José Luis Chilavert con un impecable tiro libre. Al menos era empate, pero Vélez merecía y necesitaba más. Chilavert salvó una caída que hubiese sido inexplicable ante un tiro de Cardetti. Ya más el arquero paraguayo no podía hacer.
River Plate 0 Vs Flamengo 0: (Comentarios de La Nacion)
El empate le quitó a River la tranquilidad de avanzarCon sólo 500 hinchas en el Monumental, igualó 0 a 0 con Flamengo y aún no se clasificó
Los 500 hinchas que llegaron a Núñez para ver una nueva actuación del equipo muleto de River en la Copa Mercosur conformaron un clima similar al que se vive en los primeros minutos de los encuentros de reserva. Entre los tibios cánticos y algún que otro silbido para los jugadores de Flamengo, River salió decidido a buscar la clasificación, pero ésta deberá esperar unos días porque el empate sin goles con Flamengo no le alcanzó para sacar la diferencia necesaria para ganar el Grupo A.
Para llegar a eso, los suplentes de River le jugaron de igual a igual a los titulares de Flamengo y hasta los superaron, pese a la discontinuidad, en gran parte del partido. ¿Cómo se entiende esto? Carlos Gamarra, capitán del Fla, encontró las palabras justas para explicarlo: "Este es un equipo de muchas figuras, que sólo intentan la individual".
Más allá de las diferencias existentes en el plantel carioca y de los problemas que originará esta declaración entre los jugadores, River mereció irse en ventaja cuando finalizó la primera etapa, porque resultó, sencillamente, el equipo que más situaciones de riesgo generó. Sólo por eso el equipo dirigido por Américo Gallego mereció otra suerte. Pero si el merecimiento se mide por el rendimiento reflejado, la diferencia entre el conjunto argentino y el brasileño no fue tan grande.
River Plate 2 Vs Universidad de Chile 0: (Comentarios de La Nacion)
River volvió al triunfoVenció 2 a 0 a Universidad de Chile
De un día para el otro River perdió todo romanticismo con el triunfo. Fue por la séptima fecha del torneo Apertura, cuando derrotó a Los Andes por 4 a 0. Desde aquella tarde, el conjunto dirigido por Américo Gallego empató cinco partidos, perdió uno e ingresó en una crisis que no disminuirá por el festejo de anoche.
Después de tanto esperar, River regresó a la victoria. Anoche, en un estadio vacío, derrotó por 2 a 0 a Universidad de Chile, mantuvo el invicto en la Copa Mercosur y se aseguró el primer lugar del Grupo A. Ahora deberá esperar el resultado de hoy entre Cruzeiro y Palmeiras para saber cuál de los equipos brasileños será el rival en los cuartos de final.
Con Darío Husain y Pablo Aimar como titulares (anoche jugó su primer partido en la Mercosur y fue la figura), River fue muy superior al conjunto chileno, al punto que interpretó un verdadero monólogo en el primer tiempo. Ariel Franco fue el principal creador de peligro por el sector izquierdo y en uno de sus arranques envió un centro que Nelson Cuevas transformó en gol con una volea.
Ante la preocupante parsimonia de los chilenos, River mantuvo el dominio en la segunda etapa y como dato curioso resultó que el arquero Darío Sala, en su debut en el estadio Monumental, remató dos tiros libres: uno lo atajó Sergio Vargas y el otro dio en la barrera.
En medio de esas acciones, Eduardo Coudet (ingresó por Gancedo) marcó el segundo tanto y selló un resultado más justo en Núñez.